En Hados desdibujo las fronteras entre la realidad y la fantasía.
Recojo con mis pinceles la magia y la energía de la naturaleza en piezas que vibran, llenas de vida.

Los tesoros en forma de joya, a los que yo llamo preseas, son una prolongación orgánica de quien las luce, siendo tan parte de la persona que apenas se distinguen los límites.

Me deshago y renuevo a mí misma en un mundo de texturas, materiales y sensaciones en todas las piezas textiles que diseño con cariño y alegría.

Cuando entras en mi universo de belleza, armonía y sueños sientes la necesidad de llevarte un pedacito que conservar para siempre y revivir las sensaciones sentidas.

Quiero un mundo lleno de sueños y armonía en el que la belleza, como reflejo del amor, sea nuestro mayor superpoder.